https://cablera.telam.com.ar/cable/580242/kuczynski-alejo-del-escenario-politico-a-un-vice-sospechoso-de-corrupcion-y-tranquilizo-al-oficialismo
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, nombró
embajador en Canadá a su primer vicepresidente, Martín Vizcarra, con lo cual alejó
del escenario político de Lima a un funcionario sospechoso de corrupción y a
uno de los polos de poder y confrontación dentro del oficialismo.
La medida, que tiene antecedentes en la historia reciente
del país, recuerda especialmente el caso ocurrido en 2012, cuando el segundo
vice, Omar Chehade, renunció al cargo seis meses después de haberlo asumido,
acusado de tráfico de influencia.
El actual jefe del Estado no es el primero que envía como
embajador a su primer vice: ya lo hizo Fernando Belaúnde Terry en sus dos
mandatos (1963-68 y 1980-85), cuando acreditó respectivamente a Edgardo Seoane
ante México y a Fernando Schwalb ante Estados Unidos.
Kuczynski designó a Vizcarra la semana pasada, luego de
reorganizar el gabinete tras la censura parlamentaria a su anterior primer
ministro, Fernando Zavala, y reemplazarlo por la segunda vicepresidenta,
Mercedes Aráoz.
A diferencia de Chehade -un joven abogado sin antecedentes
partidarios que había ganado popularidad como consultor de la Procuraduría
Anticorrupción en la investigación al ex presidente Alberto Fujimori-, Vizcarra
es ingeniero y político de carrera.
Comenzó su militancia en la Alianza Popular Revolucionaria
Americana (Apra), el antiguo partido socialdemócrata en sus orígenes y corrido
últimamente hacia el conservadurismo, en línea con la evolución de su líder, el
ex presidente Alan García.
El Apra postuló a Vizcarra en 2006, sin éxito, para la
presidencia regional del departamento sureño Moquegua. Por esa misma fuerza, su
padre, César, había sido intendente de la capital departamental homónima en la
década de los 70.
El actual vice tuvo su revancha en 2010, cuando alcanzó la
jefatura regional -esta vez como candidato de un partido local- para el período
2011-14 tras liderar en 2008 una protesta, que concluyó satisfactoriamente,
para que una minera abonara a su región un canon similar al que pagaba a la
vecina Tacna.
Algunos logros en esa gestión lo convirtieron en una figura
expectante en la política nacional y así llegó a Peruanos Por el Kambio (PPK),
el partido que Kuczynski fundó en 2014 para postularse a la Presidencia dos
años después.
En esa fuerza, que por los diversos orígenes de sus
integrantes tiene características más propias de una coalición que de un
partido, Vizcarra se destacó rápidamente y ganó la candidatura a la primera
vicepresidencia.
Su estrella terminó de consolidarse cuando fue nombrado jefe
de campaña de PPK dos meses antes de la primera vuelta electoral, en momentos
en que las encuestas de intención de voto tenían a Kuczynski en el cuarto
puesto, con apenas 7% de los eventuales sufragios.
Una vez que Kuczynski venció en el balotaje a Keiko Fujimori
por 41.000 votos entre más de 17 millones de sufragios válidos, Vizcarra
emergió como uno de los candidatos más firmes a ser designado presidente del
Consejo de Ministros (primer ministro).
En Perú, los dos vicepresidentes ocupan los primeros lugares
de la sucesión del jefe del Estado y pueden ser simultáneamente ministros o
legisladores, pero no presiden el Congreso unicameral.
Ya desde entonces, Vizcarra polarizaba opiniones dentro del
oficialismo con Aráoz, una figura más aceptada por el establishment, que había
sido ministra de Comercio Exterior y Turismo, de la Producción y de Economía y
Finanzas en el segundo mandato de García (2006-11).
El mandatario se inclinó entonces por Fernando Zavala, quien
lo había sucedido al frente del Ministerio de Economía y Finanzas en 2005,
durante el gobierno de Alejandro Toledo.
Zavala debió renunciar el mes pasado luego de que el
Congreso -que tiene mayoría propia de la oposición fujimorista- le denegara un
pedido de confianza.
Vizcarra sonó para sucederlo -él mismo lo confirmó en
entrevistas publicadas en los últimos días por los diarios limeños El Comercio
y Correo-, pero Kuczynski se inclinó finalmente por Aráoz.
Para entonces, Vizcarra ya había renunciado -en mayo pasado-
como ministro de Transportes y Comunicaciones, cargo que también ejercía desde
el comienzo del actual mandato presidencial, para evitar que el Congreso lo
censurara por haber impulsado la construcción de un aeropuerto, en un proyecto
que quedó sin efecto con su dimisión y que había sido severamente cuestionado
por la oposición parlamentaria.
Aunque el principal impulsor de la denuncia contra Vizcarra
fue el congresista Víctor García Belaúnde, del partido Acción Popular, el
fujimorismo ya lo tenía en la mira desde la época de la campaña electoral.
Entonces, el partido de Keiko Fujimori denunció que Vizcarra
tenía 34 denuncias por corrupción ante la fiscalía de Moquegua y el todavía
candidato replicó que ninguna de ellas tenía estado judicial.
Finalmente se sabría que las denuncias eran 48 y que una de ellas está en proceso en los tribunales.
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